Para frenar el cambio climático es preciso desligar bienestar de crecimiento

29/03/2017
Emilio Fernandez en Ciencias de la Educación

¿La mitigación de los efectos del cambio ambiental global es compatible con un modelo económico sustentado en el crecimiento? Esta es la reflexión que el catedrático de Ecología y director del Campus de Excelencia Internacional Campus do Mar, Emilio Fernández, intentó promover este martes entre el alumnado de la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte. “Tenemos un modelo económico que se sustenta en quemar combustible, siempre que hablamos de crecimiento hablamos de aumentar las emisiones”, opina este catedrático, para quien el “gran desafío” a la hora de mitigar los impactos del cambio climático, pasa por “encontrar un nuevo modelo” económico en el que el bienestar de la ciudadanía “no esté asociado al incremento del consumo”.

En una actividad promovida por el área de Didáctica de las Ciencias Experimentales y en la que el conferenciante fue presentado por la profesora María Álvarez Lires, Fernández buscó “hacer reflexionar a los estudiantes sobre la situación actual”, a través de una serie de datos y argumentos respecto de los efectos de este “cambio de magnitudes globales”. Así, la actividad comenzó con la proyección de un vídeo “en el que se representa la evolución de la cantidad de gas responsable del efecto invernadero que hay en la atmósfera desde hace 800.000 años”, para luego introducir también al alumnado en experiencias más próximas, “como un trabajo que hicimos en la ría de Vigo”, donde los investigadores de la Universidad compararon las especies de algas existentes hace 40 años con las actuales y constataron “que las especies características de aguas frías habían marchado”, con el propósito de “poner en evidencia al lado de la casa” lo que es uno de los efectos asociados al cambio de temperatura en el mar. Más con ese mismo propósito, Fernández también aportó al alumnado algunos de los argumentos “de los que se denominan escépticos, para intentar hacerles ver que ese escepticismo no tiene sustento científico”, así como algunas proyecciones de futuro, escenarios que, como explica, “en ninguno de los casos suponen avances respecto de la situación presente”.

El reto de encontrar un nuevo modelo

De este modo, el propósito de este coloquio era que el alumnado respondiera a esa pregunta de ese “modelo económico que se construyó a escala mundial es compatible con acciones que puedan reducir los impactos” de este cambio ambiental que, en su caso, tiene una respuesta negativa. “Los modelo económicos actuales están basados en la premisa de que los recursos son ilimitados y eso no es cierto”, destaca este catedrático, quien mostró en esta actividad una serie de datos “que muestran que la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera está absolutamente relacionada con el incremento del PIB”.

Partiendo de esa idea, Fernández también incidió en los causantes de esa situación, para abrir de nuevo un debate respecto del país con mayores emisiones en la actualidad, China. “Ahora incluso hay una tendencia en parte de los países más desarrollados de atribuir responsabilidades a China, pero una parte importante de sus emisiones está relacionada con productos que consumimos en Occidente”, añade este docente, para quién es preciso encontrar un nuevo modelo económico no sustentado en el “crecimiento continuo”. Un cambio de modelo que, como recuerda, ya vienen formulando muchos economistas “porque el actual está sustentado en el pasado no en el presente” y un modelo que, añade, “tenemos que inventar, porque aún no existe”, aspecto en el que a su juicio la educación tendrá un papel especialmente relevante a la hora de ir más allá de medidas de eficiencia energética o “actitudes personales” y romper “con la dinámica de que bienestar es igual a crecimiento”.

Fuente: DUVI