Ordenación del Litoral

La creciente preocupación por las zonas costeras constituye uno de los asuntos centrales en las políticas ambientales de muchos países del mundo, en la medida en que ya soportan más de la mitad de la población mundial y la implantación de muchas actividades e instalaciones que tienen su lógico emplazamiento en el litoral (pesca, acuicultura, puertos, turismo, transportes marítimos, etc.), actividades que, en ocasiones, no son fácilmente compatibles.

Desde la aprobación de la norma de gestión costeras de los Estados Unidos (Coastal Zone Management Act de 1972) muchos países emprendieron sus políticas de protección y ordenación del litoral. Y en los instrumentos internacionales sobre medio ambiente la temática sobre la sostenibilidad del litoral es recurrente (cfr. por ejemplo, el Capítulo 17º de la Agenda XXI aprobada en la Conferencia de Río de Janeiro de 1992).

La “gestión integrada de las zonas costeras” (conocida también bajo las siglas GIZC) tiene por objetivo “equilibrar a largo plazo dentro de los límites impuestos por la dinámica natural y la capacidad de carga de la zona los beneficios del desarrollo económico y de los usos de la zona costera por los seres humanos, de la protección, preservación y restauración de las zonas costeras, de la reducción de las pérdidas en términos de vidas humanas y de daños a las cosas y del acceso y disfrute públicos de la costa” (J.M. BARRAGÁN).

En la actualidad, la GIZC ha tenido un gran desarrollo científico y es objeto de monografías, revistas especializadas, cursos de especialización, etc. Muy relacionada con la ordenación del territorio, la GIZC se está introduciendo en las políticas públicas ambientales a lo largo del mundo. En este apartado del Observatorio del Litoral pretendemos ofrecer algunos ejemplos y modelos de GIZC y, en particular, las iniciativas que se están desarrollando en el Estado español.

FRANCISCO JAVIER SANZ LARRUGA.
Investigador Responsable