Los cánceres en moluscos pueden transmitirse entre especies

8/07/2016
OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Los cánceres transmisibles están muy extendidos entre los bivalvos, e incluso pueden saltar entre diferentes especies. Esta conclusión se desprende de un estudio internacional, del que se ha hecho eco la revista Nature, en el que ha participado un grupo de investigadores pertenecientes al Campus do Mar coordinados por Antonio Villalba.

A través del estudio de una muestra de individuos sanos y enfermos de un mejillón norteamericano y almeja bicuda y berberecho de Galicia, se buscaba determinar si en estas tres especies de bivalvos, las células cancerosas también se transmiten de unos individuos a otros, propagándose así el cáncer en la población. El trabajo realizado en Galicia complementó el análisis que había desarrollado al otro lado del Atlántico un equipo de la Universidad de Columbia, que determinaba que un clon de células cancerosas se está transmitiendo entre las almejas Mya arenaria de la costa atlántica norteamericana. Las células cancerosas pasan de unos individuos a otros y proliferan en el individuo receptor.

El equipo del Centro de Investigacións Mariñas (CIMA), formado por Antonio Villalba, María Jesús Carballal y David Iglesias participó en el diseño experimental del estudio, diseñó y realizó en Galicia los muestreos correspondientes a berberecho, almeja bicuda, y almeja babosa. Posteriormente se encargó de diagnosticar y seleccionar los individuos adecuados para análisis molecular, a los que se les extrajeron muestras de tejido sólido y hemolinfa, que se enviaron al equipo de Stephen Goff y Michael Metzger, de la Universidad de Columbia, para su análisis molecular. El trabajo desarrollado por los investigadores de Campus do Mar se completó con la caracterización morfológica de los linajes de células cancerosas, incluyendo el fotografiado y el análisis de los resultados.

Los resultados del análisis demostraron que en las tres especies las células cancerosas de cada individuo mostraban genotipo diferente al de las células sanas del mismo individuo, por tanto las células cancerosas que proliferan en cada individuo no se han originado en esos individuos. En el caso del berberecho se identificaron dos linajes (clones) diferentes de células cancerosas que se transmiten de unos individuos a otros. Además, los investigadores comprobaron con sorpresa que el genotipo de las células cancerosas de todas las almejas bicudas enfermas analizadas no correspondía a su especie, sino a la almeja babosa. Según explica Antonio Villalba, “se da la circunstancia de que en el banco donde recogimos las almejas bicudas, con un porcentaje alto de almejas bicudas afectadas, todas las almejas babosas que habíamos examinado a lo largo de años estaban libres del cáncer”.

iagnóstico del cáncer de berberecho

Como resultado de este trabajo se descubrió que la transmisión de células cancerosas entre individuos está mucho más extendida en el medio marino de lo que se pensaba, incluso entre especies diferentes.  Esta investigación cobra una especial relevancia en Galicia ya que comprender cómo se trasmite esta enfermedad, que está causando cierta mortalidad en dos especies comerciales de Galicia, puede ayudar a diseñar medidas de lucha para minimizar los perjuicios que ocasiona.  Antonio Villalba manifiesta su optimismo y apunta que el estudio de estos cánceres transmisibles “podría contribuir a desentrañar algunas claves que permiten a las células cancerosas migrar, establecerse en nuevas localizaciones diferentes a su origen y proliferar (metástasis) sin ser destruidas”.

No se sabe con certeza, pero parece razonable pensar que es probable que otras especies marinas estén afectadas por esta transmisión del cáncer ya que, según Villalba, si células originarias de almeja babosa se han transformado en cancerosas y se propagan entre almejas de una especie diferente, la almeja bicuda, ¿por qué no pensar en la posibilidad de que lo mismo ocurra con otras especies de moluscos?”. De todas formas, el investigador insiste en trasladar a la población un mensaje de tranquilidad, ya que el consumo de moluscos afectados por el cáncer no supone riesgo alguno para los humanos.

Aunque este estudio supone un gran avance, todavía quedan muchas incógnitas por resolver en esta línea de investigación. El equipo del CIMA y el Departamento de Genética de la Universidade de Vigo, continuando con la colaboración establecida con los investigadores norteamericanos, tratarán ahora de identificar cuál o cuáles son los tipos celulares de los que derivan las células cancerosas y cuál es la ruta que éstas siguen en la transmisión. Antonio Villalba apunta también el reto de descubrir la razón por la cual el sistema inmunitario del individuo receptor no destruye las células cancerosas y evaluar la posibilidad de seleccionar estirpes resistentes, así como buscar medidas para minimizar los perjuicios de la enfermedad.