Un océano de oportunidades. Por Emilio Fernández

8/06/2013
Doninos3

En el Día Mundial de los Océanos, el director del Campus do Mar apela en el DUVI a la necesidad de eliminar fronteras entre disciplinas para conocer el mar.

La Eurorregión Galicia-Norte de Portugal es un espacio tradicionalmente ligado al mar, que a lo largo de la historia fue fuente de riqueza y nuevos desafíos, como queda patente en su identidad social y en el tejido socioeconómico que se construyó alrededor de este entorno. La importancia de la pesca y el marisqueo, la construcción naval, la industria transformadora de productos del mar, la acuicultura, la tecnología marina, la calidad y seguridad de alimentos marinos o el turismo litoral, convierte a este territorio en un lugar idóneo para diseñar una estrategia de especialización inteligente sustentada, prioritariamente, sobre la base de la economía del mar.

Apostar por el mar como elemento vertebrador del desarrollo eurorregional no solo resulta de su importancia económica, sino de la oportunidad que emerge de la extensa red de I+D+i marina existente en el noroeste de la Península Ibérica. Universidades, organismos públicos de investigación, centros y plataformas tecnológicas, numerosos y de calidad, generan condiciones de partida que permiten imaginar su transformación en un polo de generación de conocimiento de excelencia y atracción de talento de dimensión internacional. Se trata de una agrupación de I+D formada por más de 1.400 doctores, con una producción científica anual del orden del centenar de tesis de doctorado y dos millares de trabajos de investigación publicados y con la capacidad de movilizar decenas de millones de euros anuales en contratos de I+D con empresas.

Los datos objetivos revelan una masa crítica, tanto de los sectores productores de bienes y servicios como de los generadores de conocimiento, más que suficiente para adquirir peso específico a nivel global en este ámbito. Sin embargo, son aún importantes las barreras que impiden que las capacidades existentes en el territorio se traduzcan en la creación de un auténtico polo de innovación en torno al mar como factor aglutinador y de ventaja competitiva. Se precisan estructuras complejas, multidisciplinares, pluriinstitucionales y de carácter internacional, que se implanten a través de la interconexión de polos de conocimiento y especialización y superen la atomización institucional y la impermeabilidad disciplinar y sectorial, factores estos que, en mi opinión, actúan cómo auténticas trabas en la senda de conseguir liderazgo internacional e impacto significativo en el tejido socioeconómico en la Eurorregión.

Conocer los océanos en profundidad, comprender su funcionamiento, usar sus recursos, incluido el territorio, de manera sostenible o explorar y desarrollar nuevos nichos de actividad económica, requiere, en el horizonte de las próximas décadas, de una aproximación holística que albergue bajo su paraguas a multitud de disciplinas: desde las ingenierías hasta las bellas artes, desde el ámbito jurídico al científico, desde las humanidades hasta la economía. Esta aproximación fomentará las sinergias entre los diferentes ámbitos del saber y deberá contribuir a la exploración y generación de nuevo conocimiento en las fronteras entre las disciplinas, conocimiento del que hoy ni siquiera sospechamos su existencia.

Se trata de diseñar y ejecutar un experimento colectivo de agregación de inteligencia con la finalidad última de alcanzar, en el campo de la investigación y la innovación, lo que nuestros ancestros ya lograron en otros momentos de la historia, conocer y usar racionalmente el mar, y de este modo contribuir al avance de la calidad de vida de los habitantes de este planeta que, en su 71 %, es de color azul.

Artículo de Emilio Fernández publicado en el Diario de la Universidade de Vigo