Cómo hacer de Galicia una referencia en energía eólica marina

27/11/2014
jornada offshore1

Si las industrias pesqueras y de la construcción naval han sido durante décadas el motor de la economía gallega, otro sector directamente vinculado con el mar pode confirmarse como un nuevo generador de riqueza para el país. Se trata de una de las dos o tres industrias que más están creciendo en Europa, donde se prevé para el año 2020 una inversión de entre 140 a 150 millones de euros y un crecimiento del empleo de 140.000 puestos de trabajo en los próximos 10 a 15 años. Estas son las grandes cifras de futuro de la energía eólica marina, un sector en el que industria metalúrgica gallega ve un gran nicho de negocio y en el que grupos de investigación de universidades gallegas y portuguesas integrados en Campus do Mar están trabajando desde hace años. Con el objetivo de poner en contacto estos dos sectores en la búsqueda de un conocimiento mutuo que sirva de germen a posibles colaboraciones y proyectos de I+D+i de alcance internacional, este jueves se celebró en la sede de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia, Asime, la jornada Generación de energía eólica offshore.

A lo largo de la mañana representantes de grupos de investigación de las universidades de Vigo y A Coruña, así como de la asociación privada sin ánimo de lucro portuguesa WavEC, Offshore Renewables, expusieron sus líneas de trabajo al tiempo que recogieron las necesidades y estrategias de innovación del sector industrial, representado por los responsables del Galician Offshore Energy Group, GOE, del Instituto Enerxético de Galicia, Inega y de GRI Wind Steel Galicia. El director del área técnica de I+D+i de la Universidade de Vigo, Anxo Moreira, fue el encargado de cerrar las intervenciones de la jornada con un análisis de las posibilidades de financiación europea y nacional.

Un objetivo inmediato para la industria metalúrgica gallega

El secretario general de Asime, Enrique Mallón; el presidente del Metal Cluster Galicia, Alberto Fernández y el rector de la Universidade de Vigo, Salustiano Mato, fueron los encargados de presentar la jornada, en la que Mato puso de manifiesto la importante labor de transferencia que está realizando Campus do Mar hacia el sector empresarial. “Hace falta desarrollar una oferta competitiva”, aseguró el rector, “que con la vista puesta en la Estrategia de Especialización Inteligente de Galicia, RIS3, obliguen al Centro para el desarrollo tecnológico industrial, CDTI, del Ministerio de Economía y Competitividad a mirar hacia el noroeste y no siempre hacia el Mediterráneo. Tenemos mucho músculo y hay que hacerlo ver”. El rector avanzó que tras unos inicios trabajando con sectores económicos más tradicionales, Campus do Mar aborda una segunda fase orientada hacia líneas emergentes, entre las que se encuentra la energía marina.

Presentación Asime Campus do Mar

Enrique Mallón, Salustiano Mato y Alberto Fernández

Precisamente como una de las áreas prioritarias y un nicho de negocio para la industria metalúrgica gallega definió el secretario general de Asime la generación de energía eólica offshore. Enrique Mallón aseguró que en Galicia “es posible construir todas las partes que integran un parque eólico marino”, además de confirmar que “tenemos las capacidades idóneas, además de la localización geográfica para el transporte y el mantenimiento de los parques”. Tras destacar las grandes cifras de negocio que el sector está moviendo en la actualidad y en el futuro, en el que se que prevén 40 Gigawatios de potencia instalada en Europa en el año 2020, el secretario general de Asime dejó constancia de las muchas opciones de negocio que tienen las empresas en este sector, en el que son necesarios nuevos proveedores y en el que hace falta “buscar financiación para los proyectos” que se puedan desarrollar.

Por su parte, el presidente del Metal Cluster Galicia, Alberto Fernández, aseguró que “la industria metalúrgica gallega debe estar presente y no dejar escapar esta oportunidad”.

 

Investigación sobre energía eólica marina made in “Universidade de Vigo”

Pablo Yáñez y Jesús Doval, fueron los encargados de explicar el trabajo que relacionado con la generación de energía eólica marina están realizando el Centro de ingeniería mecánica y automoción, CIMA, y el Applied power electronics technology research group, APET, respectivamente. “La tecnología en este ámbito se encuentra en plena fase de crecimiento con unas grandes necesidades de investigación para enfrentar los desafíos que aparecen en el entorno marino con el fin de obtener unos costes de inversión por megavatio instalado competitivos en el mercado energético”, explica Pablo Yáñez que destaca las capacidades del grupo CIMA en los campos de la generación eólica offshore para poder enfrentar las necesidades de equipos con un bajo mantenimiento, resistentes a la corrosión, alta modularidad o bajo impacto medioambiental. Yáñez asegura que España y en especial Galicia, “es una de las regiones con mayor potencial energético en el entorno marino a nivel mundial, por lo que es importante agilizar el cambio para convertirse en una economía con una baja dependencia del carbono, tal como establece la hoja de ruta establecida por la Unión Europea”. El trabajo que durante años viene desarrollando CIMA con empresas del sector en proyectos de energía eólica, maremotriz y de estructuras en el sector marino, permiten al grupo, según Yáñez, “posicionarse para resolver los desafíos tecnológicos específicos de la eólica offshore”.

El grupo APET está colaborando con universidades suecas y danesas en un proyecto de investigación, centrado, según explica el Jesús Doval, “en aplicaciones de energías renovables y sistemas de generación de energía eléctrica distribuidos, en las que la utilización de convertidores electrónicos de potencia es masivo, como por ejemplo, la eólica marina”. La inclusión de estos convertidores implica ventajas, pero también problemas, como la interacción de estos con los elementos pasivos del sistema, lo que pode hacer que el sistema de generación deje de funcionar, con las consiguientes pérdidas económicas. “En nuestro trabajo de investigación desarrollamos sistemas de control para los convertidores electrónicos con el fin de mitigar los efectos de las interacciones y que el sistema de generación de energía siga funcionando, explica Doval.

Fuente: DUVI